Soy fundamentalista en el amor: creo dogmáticamente que un cuerpo desnudo al lado de otro, tiene derecho a todo, a matar y morir, a tocar y clavar, a chupar y morder, a quedarse callado o gritar, a reír y llorar, a trascender para siempre o desaparecer bajo el polvo.
Todo, absolutamente todo lo que somos, podemos dejarlo en una cama o en un poema, y de eso se trata la vida. Lo demás es pendejada.

Martha Rivera Garrido (via entreletrasycafeina)